Estaba emplazado el coso en el espacio que que actualmente ocupa la manzana señalada con el número 297 de la calle de Bravo Murillo, entre las calles deMarqués de Viana y Conde de Vallellano. Se comenzó a construir en 1870, dando servicio como plaza de toros o como pista para demostraciones ecuestres. Dejó de usarse como tal y pasó a funcionar como parador, para volver a desempeñar su función original a finales del siglo XIX. Trás varios cambios de titularidad, en 1924 se reformó el edificio de dos plantas que estaba adosado al coso a cargo del arquitecto José Rameno Soriano. En la planta baja se dispusieron despacho de billetes, oficinas y enfermerÃa. En la planta primera, dormitorios, cocina, capilla y un cuarto para el empresario. El estilo de este edificio, que servÃa de fachada principal a la plaza de toros, era el neomudejaren ladrillo, muy en la lÃnea de las construcciones de la época y en consonancia con la mayorÃa de las plazas de toros españolas. Los dÃas de corrida, el barrio presentaba gran animación y la gente se amontonaba en torno a la plaza para ver la entrada y salida de los diestros. Además de corridas, también se celebraban novilladas y becerradas dedicadas al público infantil, e incluso espectáculos flamencos, funciones de teatro y alguna que otra velada de boxeo. A causa de la guerra civil, el edificio quedó maltrecho y medio en ruinas. A pesar de haber estado incluido en los planes de reconstrucción, esta no se llegó a realizar y el edificio finalmente fue demolido.
March 30 2009, 8:14am | Original Link »