Llegamos a 1967. En este año la corporación finiquita las veleidades dragontescas y aprueba el nuevo ecudo de la Villa que es el que mostramos arriba. En la ordenanza que lo expecifica, y entre otras cosas, se olvidan de definir la posición de las estrellas y el número de sus puntas, asà que no se sabe de donde ni de quien partió la idea de poner la séptima abajo y de que sean de seis puntas. Ni las ocho originales, ni las cinco de 1842; ni pa ti, ni pa mÃ, vamos. Y esta es la historia del Escudo de Madrid que concluye como empezó: algo caóticamente, de acuerdo con la personalidad de la ciudad. Aunque parezca mentira este sigue siendo el escudo oficial de la Villa, y digo que parece mentira porque la actual corporación, más dada a la modelnidad y al diseño vanguardista que a la gestión del dÃa a dÃa, lo ha sustituido de hecho (a no ser que hayan promulgado alguna ordenanza al respecto, cosa que a dÃa de hoy no me consta) por una especie de icono corporativo, una especie de logo inane e insulso, que no pienso publicar aquÃ, pues estaréis hartos de verlo por todas partes.
March 11 2009, 12:19pm | Original Link »